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Un Plan (sin) Piloto

Aunque hace apenas unos años parecían ciencia ficción, lo cierto es que los autos sin conductor ya son una realidad que podremos ver antes de lo que crees. Tanto es así, que ya hay autos autónomos circulando a modo de prueba, con tráfico real, en algunos países europeos.
Y si alguien se pregunta el motivo por el que la industria parece que está tan interesada en instalar este tipo de autos lo antes posible, tiene la respuesta en las numerosas ventajas que ofrece: como disminuir la contaminación y tráfico, pero sobre todo reducir el número de accidentes, ya que en el 90% de los casos se pueden atribuir a errores humanos.
Entonces, si la incorporación de los autos sin conductor en nuestras carreteras va a ser tan inmediata, lo mejor será estar lo más y mejor preparados para cuando este momento llegue. Para eso, te explicamos cómo son capaces de circular.


¿Cómo funciona un auto sin conductor?

Hasta la fecha, los nuevos modelos traen Sistemas Avanzados de Asistencia a la Conducción (ADAS), es decir, distintas prestaciones que ayudan al conductor a estacionar, frenar, advertir y corregir la dirección si un vehículo sale de la pista… Bueno, la base del funcionamiento de un auto sin conductor es precisamente el desarrollo de estos sistemas avanzados.
Pero un vehículo autónomo va mucho más allá. Para que un auto 100% autónomo funcione correctamente necesita un GPS, que será parte vital. Este sirve para establecer el punto de inicio y final del recorrido, analiza todos los caminos y elige el mejor.
Pero con esto no es suficiente, porque los mapas pueden cambiar, y el tráfico varía constantemente; hay desvíos inesperados por obras y/o accidentes, y puedes encontrarte con obstáculos imprevistos que el GPS puede no detectar. Para salvar estos inconvenientes el auto también necesita sensores radares que van distribuidos por la carrocería y son capaces de detectar distintos obstáculos que se encuentran en el camino. Además, permiten que el auto vea hasta 100 metros de noche o con lluvia, nieve, u otras situaciones adversas.
Estos también cuentan con cámaras de video, muy útiles para leer señales de tránsito, detectar semáforos y controlar otros vehículos, además de rastrear o buscar peatones y obstáculos.
Para que el auto sepa a qué velocidad debe ir en cada momento es fundamental detectar los límites permitidos en cada zona y las marcas viales que delimitan los carriles. Y esta parte corre a cargo de los sensores Lidar, los cuales funcionan gracias a pulsos de luz dirigidos alrededor del auto. Su funcionamiento consiste en enviar un haz láser que rebota y procesa la información.
Para lograr aparcar de manera correcta, los sensores de ultrasonido que llevan las ruedas detectan la posición de los cantos y de otros vehículos durante las maniobras de estacionamiento.
Como si del cerebro humano se tratase, para que todos los datos que el vehículo recibe a través de los diferentes dispositivos y sensores puedan ser procesados, se necesita un ordenador central que tome las decisiones a la hora de manejar los mandos del auto y realice la acción más conveniente de en cada momento: girar, acelerar, frenar, adelantar, disminuir velocidad…etc.


Leyes para los autos sin conductor

Pero, aunque los aspectos técnicos van bastante rápidos, las leyes que han de regular la implementación y utilización de este tipo de vehículos aún están por determinar.
Cuando se generalice su uso ya debe haber un reglamento sobre conducción autónoma donde no solo deberá regularse cómo organizar esta conducción, sino cuestiones tan complejas como la responsabilidad en caso de accidente, el papel de los pasajeros, etc. Sin estos supuestos bien aclarados, la circulación de los autos autónomos no podrá permitirse.
Es más, en la actualidad, los autos autónomos que existen en pruebas requieren de la presencia de una persona capaz de tomar el control en caso de peligro. Si finalmente se consigue una circulación 100% autónoma, no sería necesario ni volante ni pedales, por tanto, ¿qué sucedería legalmente en caso de accidente?
Para dar luz a estos casos, es fundamental que tanto las leyes como la normativa específica sean completamente compatibles. Y no solo en un país, sino también a nivel internacional. De no ser así, los autos sin conductor se quedarían en una linda utopía y no en una realidad capaz de mejorar la calidad de vida en ciudades.  


Puedes ver esta infografía sobre el futuro del automóvil y los cambios que ha habido a lo largo de los años en el sector automovilístico.

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